No sé cómo
se empieza
de nuevo
a esta edad.
Con tanta soledad,
tantos silencios,
con miedos,
con miles
de demonios
hechos sombras.
No sé cómo
se empieza a
esta edad.
sin saber expresarse
sin poder hablar
o pedir.
cómo pronunciar
palabras sin herir,
sin atentar
contra la paz.
Cómo hacerle
entender que nada
de lo que existe
en sus pensamientos
se asemeja a los
míos.
Como poder
decir un te quiero,
sin temor
a un silencio
agobiante.
Cómo se empieza
a esta edad con la
melodía del vacío
a cuestas.
Quizá es
mejor así
no dejar que
revoloteen las
mariposas que
habitan en mí.
Y seguir viviendo
en íntima solitud.
Ruth Cervantes<

