Por Jazmin Salinas.
En tiempos donde la ansiedad, el desgaste emocional y las crisis existenciales se han convertido en parte del lenguaje cotidiano, “Crisis para principiantes” encuentra su mayor virtud en convertir el caos emocional contemporáneo en una experiencia teatral cercana, divertida y profundamente reconocible.
La obra, presentada en el Teatro Rafael Solana de la CDMX los vienes 8:30 pm, apuesta por una narrativa ágil que mezcla comedia, drama y momentos de reflexión emocional sin caer en el exceso melodramático. Su mayor acierto radica en hablar de la fragilidad humana desde el humor, permitiendo que el público se identifique con personajes rotos, contradictorios y emocionalmente vulnerables.
El texto de Jonathan Granados construye una historia que retrata las presiones modernas: el miedo al fracaso, la necesidad de validación, las relaciones afectivas inestables y la constante sensación de no saber hacia dónde va la vida. Todo esto sucede dentro de un universo escénico ligero, dinámico y accesible para nuevas generaciones de espectadores.
David Ortega sostiene buena parte del peso emocional de la obra con un personaje que oscila entre la ironía, la desesperación y la ternura. Su interpretación evita la exageración y logra conectar con honestidad. A su lado, Violeta Isfel aporta frescura, ritmo y naturalidad, mientras que Maribel Fernández demuestra por qué sigue siendo una figura entrañable dentro del espectáculo mexicano: su presencia escénica genera cercanía inmediata con el público.
Uno de los elementos más interesantes del montaje es la incorporación de personajes y códigos drag dentro de la narrativa. Lejos de sentirse forzado, este recurso aporta identidad visual y discursiva, funcionando como símbolo de libertad, autenticidad y resistencia emocional. La obra entiende que hoy el teatro también debe dialogar con nuevas sensibilidades sociales y afectivas.
En términos de dirección, el montaje privilegia el entretenimiento constante. El ritmo rara vez decae y las transiciones permiten que la historia avance con fluidez. Aunque algunos momentos emocionales podrían profundizar más en el conflicto interno de los personajes, la obra encuentra equilibrio entre ligereza y reflexión.
“Crisis para principiantes” no pretende revolucionar el teatro contemporáneo ni convertirse en un drama filosófico sobre la existencia. Su objetivo es más honesto: acompañar emocionalmente al espectador a través de la risa, recordándole que sentirse perdido también forma parte de estar vivo.
La puesta en escena confirma además una tendencia cada vez más visible dentro del teatro comercial mexicano: producciones que buscan conectar emocionalmente con audiencias jóvenes sin abandonar el entretenimiento. Y en ese terreno, la obra cumple con eficacia.
Elenco: Maribel Fernández, Violeta Isfel, David Ortega, Luz Edith Rojas, Alberich Bormann, April Herrer y Hareld Leyra.
Al final, “Crisis para principiantes” funciona porque entiende algo esencial: todos vivimos pequeñas catástrofes internas, pero pocas veces tenemos la oportunidad de mirarlas desde el humor. Ahí radica su mayor valor cultural y emocional.

