Por: Jazmin Salinas.
Con el aroma del azúcar, el papel picado ondeando al viento y los colores del cempasúchil iluminando los pasillos, llega nuevamente la Feria del Alfeñique, una de las celebraciones más dulces y representativas del Día de Muertos en México.
Esta tradicional feria —que tiene su sede más reconocida en Toluca, Estado de México— reúne cada año a cientos de artesanos dedicados al arte del azúcar. En sus puestos, se pueden encontrar las clásicas calaveritas, ataúdes, cruces, animales, frutas y figuras religiosas, todas elaboradas a mano con pasta de alfeñique, una mezcla artesanal de azúcar, limón y clara de huevo que da forma a verdaderas obras de arte comestibles.
Más que una exposición de dulces, la feria es un encuentro cultural que preserva la memoria y las costumbres mexicanas. Entre sus actividades destacan los concursos de figuras de alfeñique, talleres para niños, presentaciones artísticas, música tradicional, danzas y exposiciones dedicadas a las ofrendas y al arte popular.
El origen de esta festividad se remonta al siglo XIX, cuando los artesanos toluqueños comenzaron a vender sus dulces en los portales de la ciudad. Con el tiempo, la feria se convirtió en un símbolo de identidad y orgullo local, atrayendo visitantes de todo el país que buscan prepararse para honrar a sus muertos con sabor, arte y tradición.
La Feria del Alfeñique es, sin duda, una cita imperdible para quienes aman la cultura mexicana. Un espacio donde lo artesanal y lo espiritual se encuentran, recordándonos que el dulce también puede ser un acto de memoria.
📍 Lugar: Portales de Toluca, Estado de México
📅 Fechas: Del 4 de octubre al 2 de noviembre
🎶 Entrada libre
Si te la pierdes, pierdes.

