Amor,  pasión  e inclusión. El fitness grupal en México

Por: Ana Jiménez

 “Promover el ejercicio es prevención, es mi misión” y “Con amor para todos” definen la visión y objetivos de la licenciada Ariaana Velázquez dentro del fitness mexicano.

Mujer, instructora, madre, profesora, capacitadora y licenciada en Ciencias del Deporte, con  más de 20 años de experiencia dentro del fitness grupal. A lo largo de su trayectoria ha desarrollado diversos sistemas de entrenamiento dentro fitness grupal en México, tales como; Jump Up Systems (entrenamiento en mini trampolín), Work Ball Training, Beat Latino (baile fitness), Climber System, (entrenamiento en escaladora), entre otros.  

Mexicana de corazón y texana de nacimiento. Una mujer que se forjó entre las complejidades y adversidades de dos culturas que la marcarían de manera positiva, desarrollando una visión inclusiva para todas y para todos, en lo que, primero, fue una anécdota de vida y, posteriormente su formación profesional y pasión.

   “Aunque yo nací en otro país, para mí, mi país es México. ¡Lo adoro! me gusta, me siento libre, me encanta mi país.” 

Interesada desde la niñez por el deporte, el comportamiento humano y la mente. Actualmente se encuentra realizando su segunda licenciatura en psicología. Su búsqueda constante de aprendizaje, le llevó a desarrollarse en diversas escuelas con la latente inquietud de visualizar el deporte y ejercicio físico, desde una perspectiva que no se reduce a un espacio y actividad superficial, sino que esta, brinda la oportunidad de generar un impacto significativo en el bienestar de nuestra sociedad mexicana. Pasando de un fitness grupal hacia el deporte social, como ella misma señala.

  “Creo que se puede hacer mucho. La escuela no le da mucha importancia a la materia deportiva condiciona a los niños . A mi me hizo sentir muy bien el ejercicio, para mí fue un buen refugio.”

Con tan solo 16 años, tuvo su primer acercamiento con el mundo fitness en Estados Unidos. Años más tarde la maternidad llegó a su vida y como muchas madres en el mundo, de manera amorosa volcó prioridades en el ejercicio de la maternidad. Esto con la firme determinación de continuar practicando una actividad que le permitiera moverse y ajustarse a los nuevos cambios en su vida y cuerpo. 

Todo comenzó a través de un ventanal en México, que daba hacia una cancha comunitaria. Buscando no descuidar su maternidad, replicaba las rutinas de una instructora que veía a lo lejos, quien más tarde reconocería su talento y la alentaría a prepararse y quedarse frente a dicho grupo. Su hambre de conocimiento y preparación la llevó a fijarse un objetivo ya ha cumplido: impartir clases en uno de los lugares más emblemáticos del fitness grupal, las escuelas del centro de la Ciudad de México.

Como capacitadora busca mejorar y aportar al fitness mexicano adoptando una postura donde la preparación y capacitación de instructores e instructoras integre calidad, conocimiento y responsabilidad. Destaca que es un derecho recibir un trato adecuado y tener acceso a clases de calidad, en donde las personas sean cuidadas y llevadas hacia sus objetivos de manera segura, con conocimiento y compromiso, ya que trabajar con la salud de las personas conlleva una gran responsabilidad. “Hace falta más preparación y es a donde yo quiero llegar,” afirmó.

Durante la entrevista subrayó la importancia de la preparación dentro de las actividades del fitness grupal. Enfatiza que un entrenador o una entrenadora necesita estar bien preparado, debido a la complejidad en salud que implica desarrollar un entrenamiento con responsabilidad social. La licda. Ariaana Velázquez menciona que el fitness en México cuenta con ponentes altamente capacitados y mucho talento mexicano. Compartió que la unión entre ellas y ellos, representaría un nuevo nivel en la suma de esfuerzos para promover la salud en nuestra sociedad.

Mirar más allá de una capacitación y postura individual permite contemplar las necesidades, fuera de las aulas. La preparación y constante actualización es fundamental para construir cambios significativos incluso, sobre temas  de discriminación, un problema que también afecta al fitness grupal.

   “Me encanta impartir una clase donde la gente canta emocionada. Se olvida de que está entrenando. Baila, ríe, grita, se desahoga, es una clase llena de energía, es amena.”

Compartir

También te puede gustar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.