Tapetes Persas, tendencia en la decoración contemporánea y testimonio de antiguas civilizaciones

  • Se subasta en México una colección de 17 tapetes de medio oriente
  • Los pigmentos de origen vegetal, mineral o animal son los más valorados. son signos de legitimidad su desgaste y cambio a consecuencia del tiempo.
  • El carmín es un color de origen mexicano muy valorado en medio oriente
  • Un paseo por las redes sociales demuestra la tendencia en decoración que incluye tapetes persas y que llegó para quedarse

Las redes sociales de los enamorados de la decoración se han inundado con imágenes de tapetes persas, basta un paseo virtual para encontrar la poderosa tendencia en  estancias y espacios habitables más chic, en Instagram y Pinterest, tienen en común la presencia de un tapete de origen oriental, como un estilo que llegó para quedarse.

El mundo de las subastas no es ajeno a esta oleada. El próximo 29 de junio a las 5:00 pm se llevará a cabo la Subasta de Antigüedades “Pervivencias de América, Europa y Medio Oriente” de Morton Subastas, en la que encontrará  una exquisita selección de 17 tapetes persas de la más alta calidad y belleza. Sus precios estimados van desde los 12 mil hasta los 80 mil pesos y se puede participar en la modalidad telefónica, a distancia, en ausencia o por internet a través de www.mortonsubastas.com

Los tapetes persas son creaciones textiles que dan testimonio de las civilizaciones que han poblado el orbe a lo largo de la historia. En Medio Oriente, sobresale la producción textil del antiguo imperio persa, actual Irán, en el que cada población desarrolló sus tipos, representaciones y formatos, todos ellos producto de la suma de rasgos y técnicas locales. La compleja estructura de las piezas persas en mucho se debe a la precisión de sus dibujos, derivada de la enorme densidad de sus nudos, que alcanzan incluso los 10 mil por decímetro cuadrado. Llamados Senneh (Farsbâf), estos nudos se distinguen por su carácter asimétrico, sus urdimbres verticales y sus tramas horizontales, las cuales pueden ser de seda, algodón, lana o una mezcla de estos componentes. La adscripción de los tipos de nudo a determinadas geografías se ha transformado a lo largo de la historia, de tal suerte que en la actualidad hay mucho menos rigidez al respecto, utilizando uno u otro tipo dependiendo del uso y sentido del tapete. Cabe destacar que existen otros nudos, como el Jufti, doble nudo o falso nudo, ejecutado sobre cuatro o más cadenas de la urdimbre en vez de las dos tradicionales.

cid:image001.png@01D769A5.1BB424B0
https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/e/e7/Noeud_turc.jpg/120px-Noeud_turc.jpg


                     Senneh, persa.      Ghiordes, turco.

El material de la manufactura y los colores de los tapetes persas

La materia prima de uso más frecuente y extendido es la lana de oveja, sobre todo la de fibra larga, que cubre las paletillas y los costados del animal. La lana de cordero es asimismo muy apreciada. Se llama kurk a la lana de buena calidad y la ínfima, tabachi. Las lanas más reputadas proceden del noreste iraní (provincia de Jorasán, donde también se cultiva el azafrán, uno de los tintes naturales más usados) o de los rebaños de los luros y kurdos. Los pigmentos utilizados pueden ser de origen vegetal, animal o mineral.

Los de tipo industrial (químico) empobrecen la concepción misma del trabajo textil y de su comportamiento en el tiempo, pues obstaculizan uno de los fenómenos más relevantes en la valoración y justipreciación de las alfombras: el abrash, es decir, el desgaste y cambio de color de las fibras, en especial las vegetales, que implica finalmente una prueba de autenticidad de la manufactura. La lana con la que se fabrican estos tapetes reposa en albercas con alumbre (mezcla de potasio, amonio, cromo y aluminio), diseñadas para que esos sulfatos hagan las veces de mordiente y fijen los tintes.

El rojo más apreciado es el proveniente de la cochinilla (Coccus cati, insecto de México), aunque también se utilizan otros como el rojo cálido (armenio) que deriva del bicho Porphyrophora hamelii; el carmín o escarlata que se extrae del gusano Kermes vermilio, mientras un tono más suave se basa en las raíces del arbusto de la Rubia tinctorum, y uno muy oscuro deriva de la henné o jena (alheña), polvo extraído del ligustro egipcio, base de la cosmética oriental.

El amarillo más intenso y profundo proviene del azafrán (Crocus sativus), otro un poco más claro lo produce la cúrcuma, base de la especie curry, y el azafrán bastardo Carthamus tinctorius. La especie sumãq da un amarillo cargado, en tanto la cáscara de la granada da una tonalidad suave.  El azul surge de las hojas de la Indogofera tinctoria (el índigo). Los verdes más brillantes se obtienen de las ramnáceas: Rhamus chlorprorus y Rhamus utilis. Los colores marrón y negro aprovechan el color natural de las lanas, y la cáscara de nuez y/o la cáscara de bellota proporciona un marrón oscuro. Cuando estas fibras se sumergen en la tinta de la rubia se le denomina procedimiento “de camello”.

https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/7/7c/Compo-alfombra-es.jpg/350px-Compo-alfombra-es.jpg

Esquema básico de una alfombra persa

Función originaria de los tapetes

Las tipologías de los tapetes pueden estar orientadas o no. Lo que revela su función primaria: si son de oración o de uso común. En el caso de las devocionales siempre serán de orientación vertical y coronadas por un mihrab (en árabe, محراب‎, miḥrāb; en persa, مهرابه‎, mihrāba), oquedad semicircular tipo nicho u hornacina adosado en algún costado o muro del santuario que señala la alquibla (القبلة, al-qibla, dirección) de la Kaaba o Casa de Alá, prisma que está al centro del atrio de la mezquita Masyid al-Haram, el templo más importante del islam, en La Meca (Arabia Saudita), lugar de destino de las plegarias. Cada centro productor de alfombras posee sus diseños particulares de los nichos (mihrab).

Hoy por hoy los tapetes persas son buscados por coleccionistas y decoradores dispuestos a dar un toque de elegancia, historia y belleza a los espacios de sus hogares. En un lugar tan lejano de Medio Oriente, como lo es México, poder adquirirlos en subasta es una experiencia única que incluye adrenalina.

Compartir

También te puede gustar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *