En un país donde el abuso sexual infantil continúa siendo uno de los temas más incómodos y silenciados socialmente, la presentación de vigia en el Museo Memoria y Tolerancia de la Ciudad de México no pasó desapercibida.
El pasado 26 de mayo de 2026, activistas, artistas, fundaciones y especialistas se reunieron para hablar de una realidad que durante años México prefirió ignorar.
La aplicación gratuita impulsada por ilas infancia libre de abuso sexual, busca cambiar la forma en la que la sociedad detecta y enfrenta la violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes. Más que una plataforma tecnológica, Vigia se presentó como un llamado colectivo para aprender a observar, escuchar y actuar antes de que el daño sea irreversible.
“El silencio no protege a los niños”, fue una de las frases que marcó la jornada encabezada por la activista Dafna Viniegra, cofundadora de ilas A.C., quien desde 2020 ha impulsado acciones de concientización sobre uno de los problemas más graves y normalizados del país.
“Durante años aprendimos a reaccionar tarde… hoy entendemos que prevenir también significa observar, escuchar y actuar”, señalaron durante la presentación.
El evento reunió a figuras públicas como Oso Trava, Zuria Vega, Natalia Téllez, Chobi Landeros, Saskia Niño de Rivera, Andrea Legarreta entre otros, así como organizaciones, fundaciones y empresas Freedom, PAS, Reinserta, Te Protejo, Alumbra, Comparte, Fundación Lorena Ochoa, Made y Las Once Mil, quienes coincidieron en la necesidad de construir redes de apoyo reales y accesibles para la protección infantil.
Sin embargo, más allá de los reflectores y las personalidades invitadas, la presentación de vigia dejó sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿por qué la prevención infantil sigue dependiendo en gran parte de asociaciones civiles y donaciones ciudadanas?
La aplicación será completamente gratuita y se mantendrá (donaciones) gracias al apoyo económico de personas y organizaciones, una realidad que evidencia tanto la urgencia social del problema como las limitaciones estructurales que aún existen en materia de protección infantil en México.
El simbolismo de realizar este lanzamiento en el Museo Memoria y Tolerancia también resultó significativo. Un espacio dedicado a recordar las consecuencias del silencio, la indiferencia y la violencia se convirtió en escenario para discutir cómo detectar aquello que muchas veces permanece oculto incluso dentro de los propios hogares.
Vigia no promete resolver por sí sola una problemática histórica, pero sí intenta abrir una conversación que durante décadas permaneció encerrada entre el miedo, la culpa y la omisión. En un país donde miles de casos continúan sin denunciarse, hablar de prevención también implica cuestionar la cultura que ha permitido normalizar el silencio.
La prevención salva infancias.
Vigia llega con la intención de abrir los ojos de toda una sociedad.

