Por: Ana Jiménez
La zona oriente de la Ciudad de México alberga a un gigante de fuego que conecta
a Iztapalapa y Tláhuac, el más alto allá en la Sierra de Santa Catarina: “El Volcán
Tetlalmanche”. La conexión de las comunidades en las orillas así como su
organización han sido destacadas y no solo eso, su paso a través de los años ha
convocado y visto nacer diferentes luchas sociales, movimientos y la resistencia de
aquellas personas que viven en ellas, para quienes la dignidad y deseos de vidas
mejores les han llevado a generar sus propias herramientas, espacios de desarrollo,
salud, espacios de cultura y recreación. A las faldas del Tetlalmanche surge un
proyecto que busca llevar cine comunitario para las personas de todas las edades.
Un espacio de reflexión, diálogo y escucha activa, que destaca la representación de
su gente, realidades y rostros en la pantalla grande, pero sobre todo, al alcance de
todas las personas.
“Aquí estamos, no nos fuimos, nos ves y no nos moverán”
La Muestra de Cine Comunitario Tetlalmanche se lleva a cabo cada año, el año
2025 fue protagonista de su tercera edición bajo el lema: Nuestras historias también
cuentan. Se llevó a cabo del 8 al 22 de noviembre del año 2025. Se trata de una
exhibición que invita a difundir y mostrar el cine que es producido con un enfoque y
perspectiva comunitaria. Contando con 50 historias que la conformaron, la cuál
incluyó cortometrajes y largometrajes que retratan realidades similares pero al igual
aportes de culturas de pueblos originarios de México y Latinoamérica. Las personas
que producen y dan vida a las diversas exhibiciones también son parte de estas
realidades multiculturales siendo ellas y ellos mismos, parte de las narrativas,
retratando su trabajo cinematográfico. La Muestra fue cobijada por 13 diferentes
sedes dentro de la Ciudad de México y la república mexicana mediante un circuito
presencial de libre acceso y gratuito.
Las actividades de La Muestra, integraron conversatorios con las y los realizadores
de algunos documentales con “Pionerxs y Nuevas Generaciones de Cine
Comunitario” con la presencia de Martha Colmenares (Realizadora de la Asamblea
de Autoridades Zapotecas y Chinantecas de la Sierra: AZACHIS), Yerid López
Barrera (Antropóloga y Realizadora feminista) y Nute Kuijin (Cineasta originario de
Ñuu Savi). Y la caminata al Volcán Tetlalmanche, como un sello distintivo y
representativo de la organización y personas que asisten a las proyecciones así
como de todas partes.
La experiencia de la Muestra de Cine Comunitario Tetlalmanche, abrazó a personas
de todas las edades, sensibilizó conciencias y corazones, dejó semillas en sus
asistentes, permitiendo contemplar familias, amistades, noviazgos, compañeras,
compañeros de trabajo y personas en situación de calle que se detuvieron un rato,
bajaron el ritmo acelerado de la vida en principalmente en comunidades urbanas.
Compartir y aprender del mundo del otro, de la otra en esta exhibición, fue un
respiro de fuego que después hizo erupción en honor de la dignidad humana,
ambiental e incluso espiritual; para bajar el ritmo, el caos mental, al ajetreo del
mundo, para poder teñir de colores la mancha de asfalto y cubrir lo grisáceo por
cenizas de memorias, poner un: voz en off ante el ruido y el bullicio que nos ha
hecho olvidarnos de nuestra voz, conciencia e importancia por la conexión con la
naturaleza, con la comunidad y con nosotras y nosotros mismos, mismas.
El volcán Tetlalmanche no ha muerto, sigue rugiendo y erupcionando. Está aquí,
latiendo, descansando, escuchándonos, observándonos y susurrandonos a través
de su gente y comunidades.

